CONFIANZA. Qué gran palabra. Es difícil confiar. Confiar en los demás, confiar en uno mismo, confiar en que el tiempo pone las cosas en su sitio, confiar en que los malos tiempos pasan y después de la tormenta llega la calma. Y es que, esta gran palabra, tiene unos enemigos muy fuertes: Decepción, miedo, dolor, traición, inseguridad, sufrimiento...
Hace unos días coincidí con una de esas personas que últimamente abundan; las personas del "qué mala es la gente", del "no te puedes fiar de nadie", del "la amistad no existe" y del "cuando menos te lo esperas, cualquiera te vende. Bueno, a ti, o a su padre si es necesario". Y pensé: "¿Cómo puedes vivir así?". Todos sabemos ya que la vida no es fácil, sobre todo, porque ya nos encargamos nosotros de complicarla si en algún momento llega a acercarse a serlo. Pero... ¿En nadie? ¿No confiar en NADIE? Yo no podría soportarlo.
Dije: "¿Y en tu familia? ¿Tus amigos? ¿Tu pareja quizás?". Responde tajantemente. "Nadie. La familia quizás es la peor. ¿No ves que se pelean por las herencias, meten a los mayores en residencias, hay padres que abandonan a sus hijos...? Familia, dice! Bah!" Me invadió una mezcla de incredulidad y tristeza. Le dije "Si eso es lo que ocurre en la tuya lo siento, pero mi familia es lo mejor que me ha dado la vida. Los adoro, les quiero incondicionalmente y ellos a mí, y no me fallarían nunca." Responde "Uy, qué segura te veo. Elimina la palabra incondicional de tu vocabulario o lo vas a pasar fatal". Y fin de la conversación. No dije ni una palabra más. Y fue entonces cuando me di cuenta de lo egoísta que es la gente que no confía en nadie. Sí. Egoísta. Siento mucho que haya gente que lo vea todo de color negro, pero déjame a mí vivir en mi mundo, en el que yo veo, en ese en el que hay muchos colores. Algunos son muy bonitos y otros feos, a veces hace sol y a veces llueve, a veces reímos y otros lloramos y a veces nos sorprenden positivamente y otras nos decepcionan. Pero los que compartimos nuestra vida con otros seres humanos, siempre tenemos a quien acudir cuando tenemos que llorar y con quién disfrutar las risas.
¿Cómo valorar la opinión y el consejo de alguien que no confía en nadie? Si tú no crees en nada ni en nadie...¿ Por qué tendría yo que creer en tus palabras o confiar en tus consejos? ¿No podría considerarse que, el hecho de que alguien que piensa que no puedes fiarte de nadie te de un consejo esperando que lo sigas podría calificarse de hipócrita y soberbio? "No confío en nadie. Y tú tampoco deberías: confía en mi y en lo que te estoy diciendo". Suena absurdo. Porque lo es. Porque la gente infeliz no soporta la felicidad. La vida a veces es muy cruel y no todo el mundo lo tiene fácil. Pero...¿No nos iría mejor si en vez de regodearnos en nuestras desgracias y en lo mal que nos ha tratado la vida, buscamos una salida hacia arriba en vez de querer arrastrar a todos los que nos rodean hacia abajo para que sean tan desgraciados como nosotros? Es más...si tú no te fías de nadie...¿Tengo que suponer que crees que tú tampoco eres de fiar o quizás que piensas que eres la única persona digna de confianza sobre la faz de la tierra?
Sólo sé que yo tampoco acierto siempre. A veces recibo exactamente lo que esperaba. Otras veces doy todo sin esperar nada y recibo tanto que me asombro. Hay momentos en los que pienso que alguien estará en mi vida para siempre y, con el tiempo desaparece... no siempre porque haya habido una traición ni una decepción por alguna de las dos partes, sino porque las circunstacias te van distanciando de unas personas y acercándote a otras. Incluso me han hecho daño y estoy segura de que alguna vez, sin querer, yo se lo he hecho a alguien. Pero nunca dejaré de confiar. Nunca. Confío en mi familia, y no podría vivir sin ella. Confío en mis amigos, y es un orgullo conservarlos, con el paso de los años...tenerles cerca es fundamental para mi. Confío en el futuro, confío en el cariño de la gente, confío en que hacer las cosas bien...y gracias a todo eso, puedo confiar un poco, aunque solo sea un poco, en mí. Por eso me pregunto ¿Qué sentido tiene vivir sin confianza en nada ni en nadie? Siempre habrá cosas que no podamos explicar, a todos nos pasan cosas que consideramos injustas, a todos nos han hecho daó alguna vez y todos queremos llorar y gritar cuando vemos las cosas que pasan en el mundo, o cuando enferma alguien a quien queremos, o cuando alguien en quien confiábamos nos traiciona sin piedad... Pero a pesar de todo eso...yo he optado por seguir confiando...y, por eso, he decidido no confiar en la gente que no confía en nadie. Lo siento, "no-me-fío-ni-de-mi-sombristas", pero yo, me niego a vivir así.
El arma mas poderosa que tiene el ser humano es la palabra. Y por eso, me gustaría rendirle aquí mi pequeño homenaje. Porque las palabras, cuando no están vacías, ponen nombre a pensamientos, a ideas y a sentimientos que mueven acciones... Y cobran vida... Y es entonces cuando ya no se las puede llevar el viento. Porque las palabras ayudan a poner nombre a lo que sentimos y a lo que pensamos, porque hablo en sueños y sueño en palabras.
Los hechos son sagrados, las opiniones, libres
Si vamos por la vida con mirada desconfiada pensando " este seguro que me traiciona" , lo que conseguimos es que piensen que no somos digmos de confianza. Todo lo que esta dentro de nosotros se manifiesta en nuestra cara y la mala energia que emitimos se puede palpar . El ser humana es bueno por naturaleza y aunque hay gente muy mala, es una infima minoria. Si confias en los demas, ellos confiaran en ti.
ResponderEliminarSmile, smile , smile! Love you Jaz!